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Hurricane ♦ Privado

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Mensaje por Invitado el Lun Mayo 23, 2016 4:35 pm

Hurricane

Calles · 20:16

I let him climb inside my body
and held him captive in my kiss

El sonido del claxon logró fruncir mínimamente el ceño de la castaña, su mirada se dirigió por apenas un par de segundos hacia el retrovisor en donde las luces del auto que la apuraba ante el cambio de luz en el semáforo comenzaban a quedar atrás con bastante velocidad. Conducía por apenas un poco más allá que el límite le tenía permitido, dentro del auto se escuchaba la voz de Halsey interpretando Hurricane a un volumen que le hubiera posibilitado escuchar a su acompañante en caso de que se encontrara hablando pero no lo suficientemente bajo como para invitarlo a hablar que poco —si no es que nada— le interesaba lo que pudiera decir. Ambos estaban ahí para cumplir con su trabajo.

Dentro de la cajuela del Audi se encontraban tintineando los diamantes que componían la serie de joyería a ser utilizada en la sesión fotográfica del día siguiente y que en conjunto podrían valer inclusive aún más que el propio auto; Saoirse se encontraba encargada de supervisarla y le gustaba que las cosas se encontraran listas desde un día antes con el fin de evitar cualquier contratiempo, a pesar de ser la hija de la editora en jefe se había sabido ganar el puesto que ocupaba, razón por la cual se dirigía en ése momento hacia la locación indicada.

I’m a wanderess
I’m a one night stand
don’t belong to no city
don’t belong to no man

Sus dedos tamborileaban sobre la superficie del volante mientras que sus labios se movían con la canción sin emitir sonido alguno, de haberse encontrado sola dentro del auto probablemente habría comenzado a cantar los estribillos, en cambio mantenía la canción dentro de su mente a causa del hombre que la acompañaba; la marca de joyería había pedido de manera explícita que se salvaguardaran sus pertenencias bajo el cuidado de aquella agencia de seguridad y a Saoirse no le costó demasiado trabajo el asegurarse de que fuera el mismo propietario quien se mantuviera encargado de aquel asunto.

Se permitió desviar la mirada del frente en cuanto se topó con otro semáforo en rojo, llevando sus ojos a viajar entre las estrambóticas luces nocturnas de Nueva York, y perderse por un momento entre la letra de la canción y el ajetreo que la ciudad ofrecía, haciéndola parecer incluso más viva que cuando la luz del sol la irradiaba. Tan ajena dentro de su mente no se percató del auto que había visto previamente en el retrovisor y que continuaba siguiéndolos entre las zigzagueantes calles.

I’m the violence in the pouring rain
I’m a hurricane

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Mensaje por Invitado el Miér Mayo 25, 2016 12:54 am

Hurricane

Calles · 20:16

No le había agradado en absoluto que ella fuera quien condujera el coche, menos aún que no utilizaran el propio. ¿Con que medidas de seguridad contaba aquel Audi? Solo airbags seguramente, nada en comparación a su Mustang negro blindado. Las joyas eran realmente costosas y el pedido fue conciso, debían de llegar sanas y salvas al evento en cuestión antes de volver a su lugar en la bóveda familiar. ¿Por qué había accedido entonces? Porque la castaña podía ser de lo más irritante en ocasiones y tener una discusión cuando millones de dólares estaban en un pequeño maletín no le resultaba de lo más prudente ni acertado.

Le costaba tragarse su fastidio, pero el ser tan serio constantemente le daba un plus a su apariencia que podía camuflarse. Además, no es como si la joven que ponía el motor en cero tras frenar en el semáforo lo conociera demasiado, ni mucho menos le diera algún tipo de indicio a plática. Mejor así, le había quedado claro hacía un tiempo ya que su presencia no era grata y así le costaba menos mantener la distancia entre ambos, bastante natural en él. Miraba por la ventanilla mientras aquella música sonaba, nunca la había escuchado antes. Fijó la vista en el espejo retrovisor, otra vez ese coche se colocaba detrás de ellos, no le gustaba nada. Si, podía ser un conductor cualquiera, pero estaba seguro de que no era la primera vez que lo veía. Otro semáforo y era su oportunidad –Gira a la izquierda- le pidió aunque eso los desviase del camino, si en verdad lo estaba siguiendo lo comprobaría, si no, solo regresaría a su ruta.

Al quedar el frente de aquel coche expuesto logró divisar la chapa patente del mismo, tomó su móvil y comenzó redactar un mensaje colocando las coordenadas de donde se encontraban y el registro que había tomado mentalmente. Como se lo esperaba, ese auto negro también había virado –en la próxima calle dobla a la derecha- pidió sin desviar los ojos de la pantalla donde aparecía un mensaje “Es un coche de alquiler, te paso los datos”Acelera, creo que tenemos compañía- ahora si la miró al rostro, volviendo luego a mirar por el espejo. Detrás de ellos aún seguía ese coche negro.
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Mensaje por Invitado el Mar Mayo 31, 2016 1:00 am

Hurricane

Calles · 20:16

Hay personas en el mundo que son poseedoras de un espíritu indomable y de carácter dominante; de esas que se encuentran tan acostumbradas a ser quienes dirigen y se encargan de que todo salga conforme a lo que han planeado, personas como Saoirse. Giró su rostro lo suficiente para poderle dirigir una gélida mirada a la persona a su lado, entremezclada con la duda ante el cambio de ruta, en lo que ocurría el cambio del semáforo. Activó las luces direccionales y giró hacia la izquierda, sin llegar a formular la pregunta en voz alta pero esperando que tuviera una buena respuesta. La castaña era perfeccionista, le gustaba tener el control de la situación hasta en los más mínimos detalles; tal vez se trataba de una manía que mantenía al no poder tener el control de sí misma en una considerable parte de su vida. La música dentro del auto volvía a cambiar, contrastaba con la velocidad a la que conducía y llevaba el vehículo por las calles neoyorquinas.

¿Me vas a decir qué está pasando? —enarcó una de sus cejas y su mirada se desvió por apenas unos segundos hacia él mientras llevaba el volante hacia la derecha, conducía ahora hacia una dirección opuesta a la que debía de dirigirse. "Algo va mal." El pensamiento brotó en su mente apenas un momento antes de escuchar sus últimas palabras. —Carajo. —masculló mientras sus ojos distinguían el reflejo de la figura del automóvil que se encontraba detrás de ellos, reconoció casi al instante el mismo auto que había observado en momentos anteriores. —¿Quiénes son? —preguntó, sus manos se aferraban al volante mientras aceleraba por las calles, esquivando los autos que podían e inclusive saltándose una luz roja. Un estremecimiento, cargado de preocupación, comenzó a formarse en el centro de su pecho al observar la insistencia del otro vehículo, el cual no les perdía la pista y continuaba peligrosamente cerca de ellos.

Giró inesperadamente en una estrecha calle y se permitió suspirar al observar cómo el auto se había ido de largo; aceleró y volvió a virar con la intención de poner más distancia de por medio pero los planes de la castaña se vieron interrumpidos cuando otro auto más los embistió por el costado, rayando la preciosa pintura del Audi y ocasionando que éste se estrellara contra un poste de luz. Las bolsas de aire pudieron amortiguar el golpe sin embargo de los labios de Saoirse se escapaba un pequeño hilo carmesí que descendía por su mandíbula. ”Maldición.”
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Mensaje por Invitado el Mar Jun 14, 2016 1:59 am

Hurricane

Calles · 20:16

No le parecía para nada inusual esa mirada fría y cerrada de la castaña, aunque no por eso se dejaría amedrentar, él correspondía a la misma de forma similar, sin mover un músculo de su rostro, solo manteniendo el contacto visual con ella, buscando algo mas que su rostro o labios no quisiera decir -A la proxima no pongas la luz de giro, no me importa que sea contra las reglas- ya había desviado su mirada hacia el espejo de la puerta de su lado del coche para comprobar que aun los seguían. Y efectivamente así era.

Alzó una ceja mirándola de reojo -No tengo ni puta idea, acabo de pedir información, el coche es alquilado aquí en Manhattan desde hace tres días- comentó, creyó prudente hacerlo en ese momento puesto que sabía que Saoirse no se andaría con vueltas, mucho menos creería una excusa barata o que le cambiara de tema. La creía lo suficientemente inteligente como para poder actuar acorde a las circunstancias -¿Quién sabía lo de las joyas? - preguntó tecleando nuevamente -¿Sabes si alguien externo a la editorial tenía conocimiento o estaba interesado en estas joyas? ¿O es que tienes algún pretendiente celoso que no puede dejarte sola?- la última pregunta solo era para molestarla. Le jodía mucho tener que ir del lado del acompañante porque él siempre era quien llevaba las riendas de los trabajos que se le solicitaban, y en lo general de su vida para ser sinceros y tener que ceder no lo dejaba nada contento.

Sabía que no los distraerían por mucho tiempo, pero si encontraban una salida para tomar alguna carretera podrían perderse más rápido y llegar por otros medios a la revista. Ya había pedido que enviaran otro vehículo, y aunque contaba con que no estuvieran solos, no vio el otro coche que se acercaba -Tienen refuerzos- murmuró antes del impacto donde quedó inconsciente por unos segundos. Al abrir los ojos una luz lo encandiló, ese primer auto venía frente a ellos mientras los ocupantes del segundo solo estaban atentos a nuestros movimientos -Wilcox- susurró acercando la mano a su brazo dándole una pequeña sacudida -Despierta, tenemos que salir de aquí- miraba de reojo los movimientos de afuera del vehículo, mientras creyeran que ambos estaban desmayados tendrían un poco más de tiempo para actuar -Te irás cuanto antes, reina, pero tiene que ser con sumo cuidado. Yo me haré cargo de ellos.- buscaría la manera de hacer que se marche con las joyas, mientras el alemán los distraía. "¿Rixx a donde mierda estas?" pensó.
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